Salvación o Justicia

¡Dios no nos mandó a ser salvos, nos mandó a ser justos!

Is 61:3: “a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados, árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”

      ¡Cristo viene, Cristo viene, Cristo viene!, muchos lo dicen, muchos lo desean, hasta yo lo deseo. ¿Y cuando venga qué?.

Para los Judíos Cristianos del primer siglo, Cristo los salvó de la ira venidera, de una muerte física segura, cuando salieron todos los escogidos de Jerusalén antes de su destrucción.

Cristo también salvó y salva del destino de muerte eterna a todo aquel que con fe hace justicia, porque los que hacen verdadera justicia son los hijos de Dios.

1Jn 3:10: “En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.”

¿Abraham, José , Moisés, Samuel, y muchos otros fueron salvos?, ¿a qué se debe tanto interés por la salvación?

Si nos adelantamos en el tiempo y llegamos al momento de la crucifixión de Jesús, podemos ver que el ladrón bueno fue salvo, el mismo Señor le dijo que estaría con él en el paraíso.

Este ladrón no se bautizó, no asistió a la iglesia los domingos, no tenía una biblia bajo del brazo, no tuvo que asistir a las clases de doctrina o estudiar teología. Entonces, ¿qué hizo para disfrutar del paraíso?, y la respuesta es simple pero poderosa, hizo un acto de justicia que sólo puede hacerse por fe.

El ladrón confesó en fe lo siguiente: “acuérdate de mi cuando vengas en tu reino”. Este vil y menospreciado hombre hizo un acto de justicia.

Desde hace muchos siglos, la iglesia ha conseguido en la salvación un arma de persuasión hacia las masas, a fin de adoctrinar fieles cristianos “salvos”, ¿y salvos para qué?.

He oído decir mucho que la salvación es personal y no es que esté mal, pero esa frase es disonante con el amor y la misericordia. Lo personal es individualismo, y eso llama la atención del ego y su exaltación, raíz de muchos males.

Mucha discusión se ha tenido sobre el tema de la salvación, si se pierde o no. Pero hoy saco la bandera para decir: ¿y la justicia qué?.

De que me sirve gastar el tiempo y energía en algo que es resultado de la fe y de la justicia. Estamos muy desenfocados como iglesia, prestando más atención a las consecuencias que a las causas, más atención a la forma y que al fondo.

No se puede participar de salvación sin fe y justicia. No en balde el Señor Jesucristo enseñó que primeramente debemos buscar el reino de Dios y su Justicia.

El resultado de buscar salvación sin justicia lo podemos ver literalmente en estos versículos:

Mt 7:22-23: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?. 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Justicia es hacer la voluntad de Dios, hacer las cosas como Dios dice. Justicia es cumplir el propósito divino mientras tengamos tiempo de vida en la tierra. Justicia es dar a cada quien lo que le corresponde para que pueda cumplir su asignación. Justicia es caminar por fe. Justicia es hacer confesión de fe que Jesucristo es el Señor. Justicia es extender el monte de Jehová por toda la tierra, empezando con tu prójimo.

Basta de manipular a la Esposa del Cordero, al Cuerpo de Cristo, con una pistola sin balas. No se puede seguir ofreciendo salvación sin justicia.

Es verdad que Cristo viene, pero si no me halla haciendo su justicia, entonces me dirá: “apártate de mí hacedor de maldad”.

Es verdad que Cristo viene, pero viene a pedir cuentas: ¿qué hiciste con los dones y talentos que te di?, ¿qué hiciste con lo que te dije que hicieras?, muéstrame tus frutos de justicia, tus frutos con semilla, muéstrame tus obras de fe, no me muestres tus obras de ego, eso no es justicia.

No sigamos perdiendo el tiempo hablando de salvación o cuando será la segunda venida. Vamos a enfocarnos en lo relevante, en lo importante, en hacer justicia por fe y para fe, estos son los verdaderos salvos de la gracia.

Enseñanzas Recientes

También puede leer algunas de nuestras otras enseñanzas.

Contacto

Ministerios de La Gracia – Todos los Derechos Reservados.