La frase: “Aquí no hay gobierno o hace falta gobierno”, ¿la has dicho alguna vez?.
Una piedra manifiesta lo que es, no necesita decirlo o aparentar, lo hace de forma natural siendo una “simple piedra”.
Pero nosotros nos enmarañamos, nos enredamos entre máscaras buscando manifestar algo que no somos, nos engañamos y podemos hasta engañar a otros. La falla de esta práctica es que tarde o temprano se verá la mentira, el engaño saldrá a la luz y al final se manifestará lo que realmente somos.
Todo manifiesta lo que es, todo produce lo que es. El árbol de naranjo produce naranjas porque manifiesta lo que es. El que manifiesta lo que no es el tal es mentiroso y tarde o temprano quedará revelada su mentira, el que produce lo que no es el tal es un fraude.
La boca manifiesta lo que hay en el corazón, aún cuando habla con falsedad llevando consigo espíritu de hechicería.
Un adolescente manifiesta lo que es: su desdén, su desánimo, su inconformidad, su indiferencia, su apatía, pero también puede manifestar sus anhelos, sueños y emociones sanas dirigidas por un espíritu sano.
La mujer golpeada por su marido manifestará la tristeza a través de su mirada por estar en prisión de maldad, no solo golpeamos con las manos, más a menudo lo hacemos con la boca y aún más seguido sin usar una sola palabra. Esta es la manifestación de un hombre lleno de impiedad, recuerda, todo se manifiesta.
¿Qué manifiesta un hijo de Dios?
¡Vida!, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, ¿quién es la vida?, entonces, ¿a quién manifiestas?
¿Qué manifiesta un hijo de Dios?
¡Fe!, la fe se puede ver, Jesús vio fe en Mateo 9:2: «al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.»
¿Qué manifiesta un hijo de Dios?
¡Adoración! genuina, verdadera
Un hijo hace lo que ve a su padre hacer, si el Padre gobierna, entonces el hijo gobierna, el hijo manifiesta al padre. Los tutores terrenales de Jesucristo le enseñaron a adorar, pero hasta cierto punto, fue su Padre por el Espíritu le enseñaron a ir más alto. El Espíritu nos guía también a la verdadera adoración.
¿Qué manifiesta un hijo de Dios?
¡Gobierno!, donde llega es lámpara, donde llega es sal, donde llega las tinieblas se van, donde llega da, donde llega la tierra fructifica, donde llega cae la lluvia que hace crecer, donde llega la queja se va, donde llega la maledicencia termina, donde llega se establece el orden y la autoridad, finalmente donde llega Jesucristo se manifiesta.
Ro 8:19: “19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.”
¿Qué estás manifestando?
“Para esto apareció el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo”
“En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.”
¿Puede llamarse Cristiano alguien que no lo manifiesta?, un Cristiano es primeramente hijo y como hijo manifiesta: Vida, fe, adoración y gobierno.
¿Qué estás manifestando?
En la congregación manifiestas lo que eres, tu alabanza, tu adoración revelan la falta de una vida de oración y entrega a Dios. Esto se ve, se oye, se huele, se siente. No te engañes más, deja las máscaras que entorpecen la manifestación de la nueva vida que recibiste en Cristo.
Tú sabes lo que estás manifestando y lo que produces lo afirma. Lo creado responderá a la manifestación de aquel que fue formado por las manos de Dios para gobernar.