Como ocurre en todas las cosas que tienen muchos adeptos (como la palabra de Dios), cada quien tendrá su idea, y de la idea vendrá la opinión, de la opinión el argumento, del argumento la doctrina, de la doctrina la religión, de la religión la creencia y de la creencia la fe.
A ese nivel es difícil ver nuevamente la idea inicial de forma objetiva y mirar que quizá no era buena la opinión que se dió en su momento. Si esto ocurriera, entonces el ciclo vuelve a repetirse. Esto aplica a todas las personas y sus razonamientos.
Como todas las cosas de la vida, todo viene por moda, alguien usó, otro vio y le gustó, alguien con influencia lo notó, también lo utilizo y el resto es historia.
Esa moda pasará, y alguien usará algo diferente para que el ciclo de la moda vuelva a repetirse.
¿Quién aprovecha ese “desorden coordinado”?, pués los enemigos de Dios, quedamos nosotros enmarañados en nuestros propios razonamientos, donde solo la conciencia puede alzar su voz y traer algo de sindéresis.
Entre la re-velación de Dios y el “re-invento” del hombre hay solo un paso que causa distorsión, pero como toda desviación, por muy pequeña que sea, terminará generando un gran abismo de separación entre lo justo y la voluntad del hombre.
Es así como hoy quiero rescatar la palabra “Reino”, que hoy en día se está haciendo popular entre el pueblo de Dios, el detalle de esto es que como lo expliqué antes, será también objeto de moda.
El Reino es el lugar (Cristo) donde se gobierna y allí está el Rey; como dice Colosenses, los que sean “trasladados” a ese lugar de absoluta potestad regirán juntamente con Cristo como Rey de reyes para juzgar todas las cosas, tanto las de arriba, como las de abajo.
Mt 28:18: «Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.»
El mundo en su esencia es el sistema que se aparta de Dios, está palabra también tiene otras referencias como: la tierra o todas las cosas que se ven.
El mundo como sistema de gobierno tiene su príncipe al que llaman de este siglo (tiempo). Y este sistema controla los territorios físicos de la tierra a través de la mente de los hombres.
Digo esto porque es por aquí que veo con preocupación que se está desviando la palabra Reino desde la perspectiva de Jesucristo. Viendo las corrientes de los movimientos evangélicos actuales puedo proyectar que se está formando una doctrina en la que este nuevo «Reino» debe tomar los espacios físicos y posiciones de autoridad que son por ahora controlados por hombres que no temen a Dios. Esto es hasta cierto punto atractivo (tentador), pero es un propósito perverso.
No se nos olvide que la lucha es espiritual y que nuestras armas tienen esa naturaleza, son poderosas para destruir un sistema llamado mundo que reina en el corazón del hombre. El espacio a conquistar no es el territorio físico; la tierra y su plenitud siembre han sido de Dios. No es lograr que hombres cristianos tomen los puestos de liderazgo en los gobiernos de la tierra.
Recordemos lo que pasó en su momento con Constantino. El principal del imperio de Roma se pasó al cristianismo de la época, solo para darle un duro golpe a la iglesia primitiva y desfigurar su imagen en las distintas religiones que se tienen hoy en día.
El Reino es Cristo en nosotros trasladados a Él. El Reino son los corazones de los cristos redimidos que se hacen uno en Él. Un Reino espiritual con potestad sobra las cosas que se ven y las que no se ven, capaz de juzgar tanto a los hombres como a seres angélicos.
Iglesia, ten los sentidos espirituales bien enfocados porque los tiempos son malos y peligrosos, donde la mentira y el engaño sobreabundan más que nunca.